Artículos

Ensayos y fotografías

Cronista Lic Hdez Puga

Abecedario selecto y visión del mundo

El asunto es conmigo malparido batracio sarnoso

Hablando y hablando de la manzana hasta el infinito

No saben hacer nada: Merolicos cantinfleando

Nueve histerias se te enredan en la lengua

Los demonios me deben tener miedo, porque estuve en sus dominios y se ensañaron conmigo, pero no les dije me duele, no les rogué. Me apedrearon, me mordieron con sus dientes de lujuria amarga y de guillotinas de humo, pero no les entregué ni un suspiro. Pudieron matarme, pero no lo lograron, hoy que me ven tiemblan, no saben qué hacer; ya sus purulentas llagas no me tocan, sus psicológicos laberintos no me aturden.

Bajo las ramas están postrados a mis pies. Sarna y lentejuelas –les digo-, quítense de mi camino, la pureza del amor me espera. Te lamentas de mis poemas que te condenan, estás encerrado en mis versos. No me mires enfermedad religiosa; corrompido dios sexual hieden tus dientes.

Murciélago nocturno, me ves y te encierras en tus cuevas infames. Puñal de oro, guía de escarnio, bestia, solloza, duérmete en tu agonía. Letra oscura, nombre oculto, silabario maldito sé la sombra del microbio. Retuércete, nunca me vas a olvidar, porque te estremece mi nombre, aterido polvo, suplicante fantasma.

Nueve histerias se enredan en tu lengua que no se puede detener, nunca más serás herida invisible. Tortuoso signo, sombra del punto y aparte, crótalo de la oscuridad, billete sin valor, símbolo estremecido en mis manos, porque los abismos se han cubierto de brillantes girasoles y de pájaros azules transparentes. No tienes dónde ocultarte. Demonio apaciguado, no penetrarás más en la mente de la humanidad.

Tus escondrijos han sido limpiados y están llenos de estrellas; ya no serás más el buitre en libertad, convulsiónate hasta desaparecer. Homúnculo pálido, piltrafa, obsesión, nueve dientes, arácnida estrofa, tu nombre tiene su tumba en mi alfabeto secreto. No suspires, no respires, eres mausoleo y cenotafio.

Cuánto veneno esparces, como humo sobre el mundo, escuálida presencia; el olvido es tu destino. Aristócrata único no cabes en mi mundo, tu símbolo está encerrado en un verso que no se pronuncia, se quema y en el humo te diluyes. Témeme, porque conozco tu aposento, tus aficiones, calamidad que blasfemas mucho.

Tu estatura es pusilánime, nunca más escribirás dolor, noveno camaleón, escritura falsa. En mi báculo brilla el jade, los glifos sagrados están en mis manos, invoco a mis dioses y en la pira quedan tus cenizas. No me invoques, no pidas perdón, lo mismo que tú diste beberás. La muerte está apaciguada, Venus resplandece, el código sagrado está descifrado, no pudiste impedirlo.

Lepra, oligarquía, tacón alto, discurso sin espíritu; orgía de magnates, sin mujeres, en yates a medio océano; la música te aloca. Sollozas en los palacios, te rige el qué dirán, sombra mala. Acné son las miles de palabras que salen de tu boca. No sabes para qué sirves y adónde vas.

Miro la estrella de la sabiduría y los dioses salen de los códices para enseñar, ya son libres, están escarbando los cimientos del mundo, pasan por los arcos piramidales y se asoman a los ojos de la humanidad, en tus pupilas se reflejan, han dicho volveré. Renacieron.

El gran dios del amor tiende sus manos hasta ti, sólo se le invoca con poemas sagrados, con metáforas y versos, no necesita el abecedario griego ni el hebreo; no necesita fe ni pecado. El amor, el grandísimo amor es su enseñanza, tiene palabras de glifos dulces, es el dios que entra por las ventanas con el ámbar de su sonrisa, no le temas, está escrito en el cielo su nombre, pronto lo sabrás. No necesita piedad ni misericordia, solo palabras bellas inspiradas a sus hijos con el incienso del amor.

“Amo a los niños, las mujeres y las novias, a mi pueblo, -ha dicho-, puedes contemplarme en las tardes y al amanecer: Yo soy el espíritu de los dioses, en mí está la armonía de los ciclos. El amor es mi palabra. Yo soy el amor, el grandísimo amor, donde está el amor estoy yo. Yo soy la inclinación de las mazorcas, el poder de la cadera y el renacer en la serpiente. Mi estirpe es el pueblo del amor”.

La del burdel sin tiempo por siempre puta

Gracias Poesía

Fantasmas universales

Me duele mi espíritu. Me duele desde que te conocí. Mi valle de flores quedó devastado; lágrimas envenenan las raíces de mi alegría. La felicidad está en mis manos, pero aun así me duele. Qué tiene la noche que se enreda en mi alma; el crepúsculo me tiñe de rojo. Conozco la alborada, pero tengo una serpiente que no deja de morderme.

 

Adónde se quedaron mis inocentes paraísos; qué fue de mi dolor ofrendado. Lloran mis entrañas, no puedo decir que mi cabeza o mis pies, me duele el pecho, el corazón. Dónde están los dioses que no entienden mi silencio; mis delirios claman, pero el viento sólo escucha.

 

Tengo fantasmas universales que me espían desde las sombras; no me quejo, no lloro, sólo pregunto por las promesas de mis dioses. No fueron cuchillos, ni espadas, ni crímenes de seres humanos la causa de mi dolor de inframundo, fueron palabras y dientes invisibles; fueron susurros, murmullos de caracoles de mar con sentimientos salinos. Tengo verdades, destellos de luces, encuentros místicos con las deidades, pero no retoño en la sencilla belleza del paraíso. ¿Han escondido las alimañas el retorno al sol?, ¿los batracios oscurecen la primera primavera? No puede ser más el espanto que mis ondulantes reflexiones.

 

Creo en el ritual que encuentra el camino en espiral hacia donde llegan las volutas de incienso. Creo en ti que acongojas mi origen, mi raíz, mi principio. Un día tuve temores, angustias, miedos, pero tú te encargaste de quemarlos como tatuajes ardientes, sólo quedaron cenizas. De la mano cruzamos el sendero de los muertos; calaveras gritan; húmedos riachuelos enfrían nuestros pies; hay batracios y reptiles por el camino. En lo más denso de la oscuridad nos abrazamos, siento tus labios fríos, tus manos me dan calor.

 

Es una gruta enorme, los murciélagos chillan. Una luz de una piedra tallada de jade apenas alumbra el camino, mi perro sigue las ondulaciones; un jaguar ruge; las inclemencias del tiempo se enfurecen. Vociferan nueve dioses: “El amor no existe”. El eco lo repite. Caen estalactitas por el estruendo; las estalagmitas de vidrio nos hieren. En lo más profundo de lo oscuro no se siente el piso, flotamos: el amor nos guía, ya no hay luz.

 

De pronto del sendero acuoso surge lentamente una estrella, caminamos hacia ella, es el lucero de la mañana. Una planta de maíz con una mazorca plateada nos muestra la salida. Respiramos el otoño, un arco iris brilla; recién ha llovido; las flores que pisamos alivian nuestros pies cansados y sangrantes; mi perro huele la libertad. Te miro como si fuera la primera vez, te beso. Hemos llegado: esta es la tierra del amor. Tú me dueles y tú me conduces a la casa celeste. El amor que duele eres tú. En tu vientre se ha fecundado la grandiosidad de nuestro amor. Bienvenidos al hogar de la felicidad.

Lucero de la mañana

Hoy quiero comentar algunos aspectos del planeta Venus, porque en la astronomía y en la cosmovisión de las civilizaciones antiguas tuvo una destacada importancia. Elegí este planeta, porque junto con el sol y la luna forman un ciclo que empieza y se cierra para completar el movimiento de lo que entendemos como proceso de vida, muerte y renacer del género humano.

 

Venus es un astro sobresaliente ya que es la estrella más brillante después del sol y la luna. Llama la atención que su órbita sideral es en el sentido en que giran las manecillas del reloj, contrario a los demás planetas que giran de derecha a izquierda en una órbita elíptica.

 

La temperatura de su atmósfera alcanza los 480 grados centígrados y tiene una multitud de volcanes, el suelo es de rocas volcánicas. El principal gas del ambiente es el dióxido de carbono con el 96 por ciento del total. Tiene una órbita alrededor del sol de 224.7 días y su rotación sobre su propio eje es de 243 días. Su nombre procede de la diosa del amor que en la mitología griega era Afrodita, se considera a Cupido su hijo (Wikipedia).

 

Los mayas lo llamaban Noh Ek, Gran estrella, porque es la más brillante del cielo. También se le conoce como Lucero de la mañana, Lucero del alba o Estrella vespertina. Es la única estrella que se ve por la tarde antes de ocultarse el sol, y también en la claridad del amanecer hasta desaparecer cuando el sol se hace más brillante. En la noche es la que irradia más luz después de la luna.

 

Los mayas concebían el universo como luz y oscuridad, y el alma del hombre en su momento de más desconcierto también es oscuridad. Para ese tiempo del dolor y la confusión es que el ser humano necesita de una estrella de la mañana, un punto de referencia, una luz, una persona que nos guíe por ese sendero en tinieblas hasta llevarnos a la claridad donde ya tenemos una percepción más completa de lo que es la vida.

 

En el antiguo Mayab el dios Itzamná bajó del cielo como el rocío para enseñar las artes y las letras, ponerle nombre a todas las cosas; para combatir con Ah Puch el dios de la muerte en el inframundo y vencerlo, y así arrebatarle la clave de la vida. Cuando ya iba a morir caminó hasta el crepúsculo del sol fundiéndose con el disco solar mientras los rayos dorados de la tarde se esparcían por toda la naturaleza.

 

Así, en nuestra vida todos necesitamos de un Itzamná, hombre o mujer, que nos ayude a vencer el dolor del mundo y entronizarnos en el amor para ser felices. Eso es lo que nos enseña el Lucero de la Mañana o Noh Ek, el ser amado que nos saca de la oscuridad y nos ayuda a remontarnos a la región de la luz, de la casa solar.

 

Todos necesitamos un Itzamná, el ser idealizado que alumbra nuestro camino, por eso en la noche de nuestra vida no estamos solos, nos acompaña la Gran estrella hasta que al amanecer ya tenemos una conciencia plena, vemos con mayor claridad nuestra presencia en el universo.

 

También este astro nos ayuda a entender las profecías mayas del 21 de diciembre de 2012, termina una era y empieza otra, se cierra un ciclo y otro se inicia. Es probable que haya un desastre de gran magnitud, pero también el género humano se abrirá a una nueva conciencia, a un sentimiento superior que ayudará a mejorar las condiciones de vida en nuestro planeta.

 

Este es el lucero de la mañana que tenemos encendido y brillante en el interior del alma que, aunque con problemas, tragedias, miedo, dolor y angustia, no nos abandona, siempre lo tenemos presente en el cielo iluminando nuestro camino para llegar a la felicidad, el amor y el éxito en nuestro diario vivir.

Mis sitios de Internet

Tu verdad, tu origen, tu futuro

Elige tu destino: Venus y la luna dicen ven. Piensa en tus hijos.

hernandezpuga.net

Sigan a su iglesia; a tus líderes, a tus guías. Obedezcan. Los caminos se han bifurcado. No hay retorno. No se hagan pendejos. Está escrito, lo saben, ¿No viste bien? 

Tu ciudad, tu identidad, el espejo de la verdad

cronista-escritor.net

Hay quienes le besan los pies al extranjero. Y los que aprenden en las telenovelas la pederastia, la prostitución, las lesbianas y el maltrato a los niños. Sabes más que yo. Televisa es basura. El canal de la ignorancia.

Tienes ojos azules? La piel blanca? Eres de la raza aria?

hernandez-puga.net

Te recomiendo no visitar mi página, porque sólo tiene contenido de la grandeza de la civilización maya, mi origen. El maya cósmico de todas las naciones, con profesión, cultura, talento; arte, poesía. Con espíritu de los dioses. Ignorantes, políticos, empresarios, fanáticos de religión y los del qué dirán, VEDADO.